Vuelve la leona Elsa
Se reedita la historia de Elsa, la leona que se crio con humanos y regresó a la vida salvaje. Su caso -que se narró en la serie de Televisión ‘Nacida Libre’- fue único. Luego, los hijos de Elsa y sus criadores vivieron experiencias muy dramáticas. Por Fátima Uribarri
• Melanie Griffith y los leones
No tuvo más remedio que disparar: la leona se abalanzaba sobre otro guarda. George Adamson la abatió. Después descubrieron que la leona intentaba proteger a sus crías. Recogieron a los cachorros -tres hembras- y se los llevaron a su casa en el distrito de la Frontera Norte, en Kenia. George y su mujer, Joy, las cuidaron. Pero era imposible ocuparse de las tres. A las dos más fuertes las enviaron al zoo de Róterdam. Se quedaron con la más pequeña, Elsa. Los Adamson la criaron con ellos y se ocuparon de que adquiriera destrezas para poder reinsertarla a su hábitat natural. Joy lo contó en el libro Nacida libre, publicado en 1960, cuando Elsa tenía cuatro años y ya había regresado a la vida salvaje. El libro fue un éxito. Además, una serie de televisión multiplicó la fama de Elsa y los Adamson. Ahora se reedita Nacida libre (editorial Capitán Swing), con las fotografías con las que los Adamson documentaron la increíble historia de Elsa, la primera leona ‘doméstica’ que regresó a la vida salvaje. Elsa se adaptó bien, se apareó y tuvo tres cachorros: dos machos y una hembra. Luego enfermó y murió. Los Adamson ayudaron a los hijos de Elsa a salir adelante. También ellos vivieron una gran peripecia.
LOS CACHORROS DESAPARECIDOS
Elsa regresó a la vida salvaje y tuvo tres cachorros. Se adaptó bien. Supo mantener su estatus cuando otra leona quiso arrebatárselo. Los Adamson a veces se inmiscuían para facilitar carne a la leona y su prole: Jespah, Gopa y Elsita los llamaron. Todo iba bien. Pero Elsa enfermó de babesiosis -la malaria de los animales- y murió en 1961. Los cachorros se acoplaron a otros grupos de leones que atacaban ganado. Los pastores hirieron a Jespah de un flechazo. Intervinieron los Adamson: atraparon a los hijos de Elsa y los trasladaron a la reserva del Serengueti. Los visitaban y los leones se dejaban acariciar: «Jespah vino a saludarnos con suaves gemidos», se cuenta en Nacida libre. Pasó el tiempo. Jespah, Gopa y Elsita se hicieron adultos. Los Adamson intentaron encontrarlos. No lo lograron.
Te puede interesar
Jane Goodall entregada a salvar el medioambiente y los animales