Casablanca (1963). Me bautizaron Pedro Manuel Ortiz Domínguez y trabajo como actor desde los 15 años. Me podéis ver en la serie de bandoleros ‘Libertad’, de Enrique Urbizu, en Movistar+ y en cines. Y en pleno rodaje de la película ‘El universo de Oliver’ que protagoniza junto a María León, entre otros. Por Virginia Drake / Foto: Javier Ocaña

XLSemanal. Sus padres lo mandaron a Sevilla para que fuera profesor de Dibujo.

Pedro Casablanc. Se me daba muy bien y me licencié en Bellas Artes, pero tenía una fuerte vocación de actor. Me gustaba transformarme en personajes más interesantes que yo, quizá por no estar muy a gusto con el niño que fui.

XL. ¿Qué le pasaba?

P.C. En la adolescencia comenzaron los traumas con mi propio cuerpo, los problemas de relación con los demás y con la familia… Pero empecé a hacer teatro, y eso me salvó bastante.

XL. Su padre y su abuelo eran famosos sastres en Casablanca: vestían a Hasán II.

P.C. Sí, y no les gustó nada que quisiera ser actor. Creían que no podría ganarme la vida. Pero mi abuela paterna y mi madre sí me apoyaron. Siempre me ha ido mejor con las mujeres, incluso en el cine: adoro a las directoras.

XL. En Libertad se transforma en un aristócrata un poco repugnante.

P.C. Repugnantísimo [ríe]. Le gusta demasiado la comida, la criadita… Y encima la hija se le rebela: quiere ser bandolera. No entra en sus esquemas.

XL. En cuanto puede, se escapa usted a su huerta de Alicante para cuidar frutales. ¿Se hace mayor?

P.C. Eso seguro [ríe]. He descubierto que me tira mucho la tierra y el contacto con el Mediterráneo; ver crecer los limoneros, los naranjos y los olivos. Antes era muy de ciudad, de cines y librerías; ahora, para mí es muy importante el sentido ecológico y el poder enraizarme con la tierra.

XL. En 2015 interpretó en el cine a Luis Bárcenas, un papel que, asegura, supuso para usted un antes y un después.

P.C. Me llevó a la gala de los Goya, y siete años después sigo haciéndolo en teatro. Al propio Bárcenas le gustó mucho y me invitó a su casa porque quería conocerme.

Pedro Casablanc "En la adolescencia empezaron los traumas con mi cuerpo, pero hacer teatro me salvó"

XL. Qué le pareció el personaje?

P.C. Es un señor muy carismático, un tipo muy cercano que responde al paradigma español de hombre hecho a sí mismo. Para mí no es el más corrupto de todos, pero forma parte del sistema de la corrupción.

XL. Dice que se le ha quitado el miedo a la vida.

P.C. Nadie me ha regalado nada, llevo desde los 15 años picando piedra, pero ahora no temo que no haya un papel detrás. Mis hijos están bien y yo me puedo retirar a mi huerta cuando quiera a comer lo que la tierra me da. El día que no tenga trabajo diré: «Adiós, fue bonito mientras duró». Me encanta mi trabajo, pero no tengo esa necesidad de perdurar.

Desayuno: En Torrelodones

Pedro Casablanc: "En la adolescencia empezaron los traumas con mi cuerpo, pero hacer teatro me salvó"

 

«Siempre allí, en la cafetería de mi amigo Carlos: mollete con tapenade de aceitunas negras, tomate natural y huevo frito. Café con leche, en vaso, y zumo de naranja».

 

 

 

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